¿Puedes donar sangre con un tatuaje?

Tatoo artist

Para donar sangre, debes de ser una persona solidaria puesto que se trata de salvar vidas. En diferentes países del mundo, existe un mismo mito: Que las personas con tatuajes no pueden donar sangre. Para responder a esto:

¿Se puede donar sangre si tenemos un tatuaje?

Le preguntamos a la cruz roja. En su sitio web, las indicaciones son muy claras: Se recomienda esperar 12 meses desde la fecha en que se realiza el tatuaje y en dado caso de haber tatuajes, ellos mismo realizan la prueba NAT, que es la Prueba de amplificación de ácidos nucleicos (NAT). Dicha prueba es un tamizaje para la detección de VIH, Hepatitis B y Hepatitis C en donadores de sangre, tejidos u órganos.

La realización de esta prueba de amplificación y detección de ácidos nucleicos para el VIH (SIDA) y el VHC (HEPATITIS) en la evaluación de los donantes de sangre permite una disminución del período conocido como “ventana inmunológica”.  Este es un período en el cual la persona se encuentra infectada, pero los anticuerpos no son aún detectables. El período de “ventana” para el VIH es en promedio de 30 días y para el VHC es de 120 días. En estas situaciones, los exámenes serológicos presentan resultados negativos.

Si la bolsa de sangre es liberada para transfusión, el receptor corre un gran riesgo.

En todo caso, para la institución, el tener un tatuaje no es un impedimento para donar sangre. Sin embargo, el mito existe por razones comprensibles. Un tatuaje puede suponer el riesgo de contraer Hepatitis, VIH u otras infecciones sanguíneas, de las que podemos ser portadores sin saberlo. Está claro que la posibilidad de contagio tiene relación con las normas de sanidad del lugar donde nos hicimos el tatuaje.

Donar sangre con tatuaje

Afortunadamente, cada vez son más los estudios de tatuajes que siguen normas de higiene ya que esto se está profesionalizando en el país. Hay que recordar que un tatuaje en su primer momento es una herida. Como cualquier raspón o perforación en la piel, tiene riesgos de infectarse o provocar una enfermedad.  Ahora bien, un tatuaje es una herida punzante en una capa de la piel que es la dermis la cual se llena con tinta. Se realiza penetrando la piel con una aguja e inyectando la tinta casi 3 milímetros por debajo de la piel.

Cuando la maquina penetra la dermis con agujas para aplicar la tinta -que generalmente proviene de metales pesados, como mercurio, plomo, cadmio, níquel, cinc y hierro -, el organismo genera una respuesta inmune que hace que los glóbulos blancos acudan a limpiarla. En este proceso, se eliminan del cuerpo algunas de las partículas de la tinta. Pero otras permanecen y quedan atrapadas en el tejido conjuntivo del organismo, formando el tatuaje. En el plazo de un mes, el nexo entre la epidermis y la dermis se habrá reformado y el dibujo quedará fijado. Por eso el tatuador siempre dará la siguiente sugerencia:

“Debe de retocarse cada año”  porque la tinta se elimina con la renovación celular.

Tatuajes

Se estima que el 36% de los adultos jóvenes de entre 18 y 25 años y hasta un 40% de las personas entre 26 y 40 años tienen algún tatuaje. Después de todo, los tatuajes representan un tipo de arte para muchas subculturas o llevan significados personales para quienes los portan. En sí, los tatuajes son ya parte de un estilo de vida que no debería tener connotaciones negativas en ningún sentido. Por ello, si vas a hacerte un tatuaje, es importante averiguar primero el lugar donde te lo harás.

De esta manera, si deseas donar sangre y hacer una buena acción, un tatuaje no te impedirá el paso.

Fuentes:

Centro de Genomas.

Christus Muguerza: Sistema de Salud. 

Vida y Estilo: Terra.