Fotografía Social: Belleza en lo cotidiano

Fotografía social

Federico Alegría se dedica a la fotografía social. Sacó una licenciatura en Administración de Empresas en la Universidad Dr. Matías Delgado y tiene una maestría en gestión de calidad. Sin embargo, es su pasión por la fotografía y por capturar lo especial de la vida cotidiana lo que más le importa en el ámbito profesional.

¿Qué es exactamente la fotografía social?

Yo lo siento como una mezcla” explica Federico “de foto de calle, foto documental y fotoperiodismo.” Uno de los propósitos que él persigue con su trabajo es crear conciencia de lo cotidiano. “Muchas veces nosotros pasamos por desapercibido una realidad que se está cociendo en nuestras narices” detalla, “y como la vemos todos los días, realmente no reparamos en ella.”

Nos cuenta que empezó en el año 2009 tomando fotos con la cámara de su madre. “Estoy seguro que la primera fotografía que encendió ese interés por lo social fue mientras hacía un trabajo de la universidad.” Nos cuenta que el trabajo era una tarea de investigación de campo. Fue al puerto con su equipo de trabajo.

“La fotografía quizá fue compositivamente pésima” explica. “La luz es malísima. La tomé mal, pero esa fue la foto que me inició a interesarme en lo social.” Desde ese entonces, Federico emprendió un viaje en este rubro hasta especializarse en lo puramente social y se ha profesionalizado en esto.

“Tuve una formación en términos de composición; si recibí un taller” detalla él. “Ahí aprendí toda esta cuestión de la exposición” describe Federico, “la velocidad, la apertura, el ISO(Parámetro que indica la cantidad de luz para las fotografías).”

“Al final, es aprender a usar una herramienta”.

Él explica que más allá de este taller, casi todo su aprendizaje como fotógrafo ha sido un proceso autodidáctico junto a la ayuda de libros e información del Internet.

Una característica del trabajo fotográfico de Federico es el hecho que está en blanco y negro. “Es porque el color a veces distrae del mensaje” explica él. “En las calles, no tienes un control absoluto, entonces tienes una mezcla de colores que estéticamente no se ve muy bien.”

Fotografía Social

Federico explica que ahora en día, nosotros estamos acostumbrados a navegar en el internet y ver todo tipo de contenido. Por ello, mismo, lo que vemos no parece causar un verdadero efecto en nosotros. Al contrario, él quiere que las personas sí sientan algo al ver sus fotografías. “No importa el tipo de sentimiento” puntualiza, “si es un sentimiento triste, alegre; de orgullo, de patriotismo; un sentimiento curioso o de humor… lo que sea.”

“Si viene alguien y te pone una fotografía enfrente” continúa Federico, “y te hace que la veas de manera contemplativa, esa conciencia si se da.” Este fotógrafo busca despertar a las personas; hacer que reaccionen:

“Hey, esto está pasando a la par mía y ¿Por qué no me di cuenta?”.

“Si uno visita una cultura ajena,” comenta el fotógrafo social, “es más fácil ser sensible en términos de que logras cachar más rápido ese tipo de cosas curiosas que te despiertan, que a ojos de la cultura donde tú estás.” Federico explica que es difícil encontrar ese tipo de detalles cuando se está en un ambiente rutinario y cotidiano, que no pareciera tener nada de extraordinario. Por ello, es normal que las cosas se pasen por alto.

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Le preguntamos a Federico por qué opinaba que algunas situaciones no obtenían atención de parte de la gente hasta que ocurría algo extremo, por ejemplo, la noticia del hipopótamo del Zoológico de El Salvador. “A mí me encanta mi país” responde él con firmeza, “y la verdad que no me gusta hablar mal de mi país. Pero si tenemos una manera bien chistosa (graciosa) de ser; tenemos soluciones para todo pero nunca hacemos nada.”

“De repente pasa algo como esto y ya toda la gente reacciona” continua Federico “Era obvio de que ahí todo está mal pues. Entonces creo que es eso: Cuando una situación empeora.” Además de agregar que no es partidario de los zoológicos en general, él explica que una situación como esta que ya era parte de la realidad nacional cobra más importancia a nivel mediático cuando pasa a otro nivel de criticidad.

En la actualidad, Federico Alegría expresa el deseo de trabajar en el futuro en algo llamado Retrato ambiental.

“Es como una imagen que te contextualiza todo” explica.

Además, se encuentra realizando un trabajo de documentación sobre la dinámica que existe dentro de los estudios de trabajo de El Salvador.

“Me he encontrado con unos estudios de tatuajes que tienen una gran disciplina” comenta, “Son muy ordenados, muy higiénicos, muy respetuosos, tienen un flujo de trabajo ordenado y todo eso a mí me gusta.” Para Federico, es algo especial documentar la reacción de las personas que salen felices con sus nuevos tatuajes.

Federico asegura que una de las cualidades más importantes para ser un fotógrafo social es la sociabilización. “El truco del que yo más me he valido es la jerga (Lenguaje especial y no formal que usan entre sí los individuos de ciertas profesiones y oficios-Definición por La Real Academia Española).”. El fotógrafo explica que hay que saber hablar de acuerdo al entorno cultural para entrar a un contexto determinado. “Tengo una columna que se llama Social Skills (Habilidades sociales)”, agrega, aclarando sobre su importancia en este rubro de fotografía.

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Sin embargo, hay otros aspectos que hay que tomar en cuenta cuando se trabaja en la fotografía social. “Tengo mis fuentes que consulto periódicamente” aclara Federico, “tengo muchos libros de fotografía; no de técnica, sino libros de catálogo, donde hay imágenes y yo consumo muchas imágenes. Y  tengo mi selección de fuentes de fotografía que me gusta estar viendo. Esos son elementos importantes y el más importante quizá es andar una cámara siempre.”

“Yo me considero bastante apasionado” detalla el fotógrafo.

“Siempre ando mi cámara. Eso es importante porque no sabes en que momento te vas a encontrar con una situación que merece ser retratada.”

A esto, Federico suma lo que aprendió en su maestría de gestión de calidad. Habla de la importancia de replicar ciertos elementos para alcanzar a consistencia y del seguimiento de un estándar en el trabajo fotográfico.

Le preguntamos a Federico de cuál trabajo está más orgulloso. “La imagen” responde él, “que más a mi me deja sin palabras es esta.” Él estaba en la playa con su novia y sus amigos cuando de la nada, pasó un señor vestido con botas, gabardina y guantes caminando dentro del agua.

Federico, al ver esto, supo que debía tomarle foto. “Salí corriendo” relata “porque yo estaba en la playa como un bañista más y salí corriendo. Agarré mi cámara, me subí en esas piedras y todo. Fui corriendo y subiendo.” Con rapidez, Federico arregló el ISO, la apertura y la velocidad de la cámara, con cuidado con tal de tomar la foto de forma adecuada y lo logró.

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Hombre con gabardina caminando dentro de la playa.

“Luego llegaron los guardacostas” sigue relatando el fotógrafo, “y hubo un gran relajo. Al final, los guardacostas me dijeron que él es un local de aquí de la playa y él siempre hace eso. Él siempre está ahí.” Según nos cuenta, el hombre había llamado la atención de otras personas en la playa y por ello llamaron a los guardacostas. “Parecía un suicidio pues” agrega Federico.

Sin embargo, el hombre era un local y era normal que hiciera eso.

Otra anécdota que Federico nos cuenta es de una vez que tomó fotos en la iglesia del centro llamada El Rosario. “Entré a esta iglesia porque estaba lloviendo,” cuenta, “y entonces estaba este hombre ahí y realmente me pareció muy fuerte la escena: Él estaba como dormido en la banca. Entonces yo me puse a la par de él. De repente, se despertó”. Federico dice que a continuación el hombre vomitó y lo comenzó a insultar. Le preguntó si le iba o no a tomar foto.

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Hombre sonriendo en la Iglesia El Rosario.

Federico describe cómo conversó con él. Se rio cuando el hombre le preguntó de dónde era. No creía que fuera de El Salvador. “Entonces vine yo” detalla Federico, “y le pregunté: ¿Qué no ve ves que soy bien salvadoreño?”. Con esto, el señor se rio y fue ahí cuando le tomó la foto. Dice que después incluso se puso a bailar y a imitar poses de artes marciales.

“La fotografía cambia todo y es un instrumento muy poderoso” concluye Federico Alegría al final de la entrevista. Él le hace una invitación a aquellos que desean ser fotógrafos:

“No hay que tenerle miedo a la gente.”

Sobre todo, Federico motiva a que siempre lleven su cámara a la mano. Te invitamos a que veas por ti mismo más del trabajo de Federico en su página web. También puedes apreciar su trabajo en Behance.