Lero: Inspiración local traducida a lenguaje internacional

Lero: Inspiración local traducida a lenguaje internacional

“Lero lero, calzón de cuero”. Estas son las palabras que acompañan una rima infantil muy conocida en la cultura salvadoreña. En base a esa frase, surge el nombre de un proyecto emprendedor que actualmente se está convirtiendo en una empresa.

La marca Lero fue creada por los diseñadores industriales Roberto Juárez y Leonel Monterrosa. Además de unir las dos iniciales de sus nombres, vieron que la palabra hacía eco al famoso y simpático juego de palabras antes mencionado, dándole de esta manera una dimensión tradicional a la marca.

¿Qué se crea en Lero?

Entre la variedad de productos que crean estos diseñadores, se encuentra la línea comercial que está en la tienda de diseño, Hecho en Casa. Ahí se venden percheros, lámparas, pizarras, accesorios de escritorios y unos volcanes decorativos inspirados en el paisaje característico de El Salvador.

Roberto explica que también hacen productos personalizados de acuerdo a lo que requiera el cliente y estos pueden ir desde una mesa de trabajo, libreras, bancas, hasta una máquina de tatuar. Relata que en casos como el último ejemplo, no sólo se crea un producto en sí, sino que se amplía el contexto del rubro en que se encuentra. “Deja de ser un tabú el tatuaje y se vuelve una obra de arte, donde los tatuadores son artistas y uno anda una obra de arte en su cuerpo.” puntualiza.

Lero: Inspiración local traducida a lenguaje internacional

¿Cómo nació la iniciativa de la marca?

Roberto y Leonel eran compañeros de carrera en la Universidad Don Bosco y en el año 2013 comenzaron a crear la marca. “Fue algo de explorar oportunidades que veíamos en otros países y que no veíamos aquí.” Detalla Roberto. Deseaban saber cuál era el modelo de negocio de un diseñador industrial en un rubro donde se aprecia el diseño.

Entonces se metieron a un concurso de emprendimiento que buscaba promover el turismo en Santa Tecla, el cual se llamaba: “Desarrollo turístico del municipio de Santa Tecla con emprendimiento juvenil” y fueron parte de los ganadores.

Se ajustaron a la flexibilidad del contexto para diseñar sus propias oportunidades.

Con el premio, tuvieron capital semilla para seguir con su marca. Trabajaron de forma freelance en proyectos con otros estudiantes y al graduarse de la carrera, se enfocaron más en la idea de Lero. Fueron puliendo el modelo de negocio y se enfocaron en la producción.

 

Florero de Lero: Diseño Industrial
Con este florero, la marca Lero ganó Contempo 2013 y luego fue seleccionado para la Bienal Iberoamericana en España.

“En esta búsqueda de definir el modelo de negocios, teníamos varios caminos. Como diseñadores, nuestra intuición es resolver problemas.” Puntualiza uno de los creadores de la marca.

Participaron en el concurso de diseño Contempo y quedaron en tercer lugar. Entonces Lero fue a Nueva York, a una feria de diseñadores.

“Fue abrumante. Aprendimos un montón.” Expresa Roberto con entusiasmo, “Nos quitó el miedo y eso nos permitió creer en nuestro diseño a partir de la retroalimentación positiva. Siempre hay críticas malas. Siempre hay críticas buenas. Siempre va a haber gente que odia tu producto y siempre va a haber gente que va a amar tu producto.”

Roberto explica que el tema del precio es competitivo para vender afuera y que hay que entender que cada cliente busca un estilo diferente. Ejemplifica que una silla no tiene que parecer la última nave espacial, sino que tiene que invitar a la persona a sentarse.

En este mercado, el lado práctico es el importante.

“Siempre trato de ser bien positivo, entonces las críticas malas se convierten en buenas” Asegura.

Por un lado, había gente que no le hacía caso al stand. Por otro lado, el emprendedor relata que el letrero que decía que Lero era una marca de El Salvador llamaba bastante la atención de las personas. Preguntaban sobre el país y asimismo, sobre los productos. Y había personas que descubrían un tesoro entre los productos.

La marca también la llevaron a otra feria en Nueva York llamada WantedDesign, cuya temática se enfocaba en la innovación y las tendencias. Llevaron a este evento una colorida y muy especial colección inspirada en los manglares de las playas de El Salvador. Los productos, que varían entre lámparas y percheros, consisten en la unión de tres tubos doblados y torcidos, y es algo estético por asemejarse a las raíces y las ramas de un manglar.

Lero: Inspiración local traducida a lenguaje internacional
Producto inspirado en un manglar.

De esta manera, el concepto original es traducido a un lenguaje internacional en donde se busca que la pieza pueda combinar con cualquier otro diseño contemporáneo.  En ese mismo tiempo, metieron la propuesta Manglar a Paris Design Week y fue aceptada. Roberto explica que ese mercado era mucho más grande. “Gente de Asia se identificaba más con los productos por el tema de las playas, los colores y las formas” detalla.

Aquí Roberto aclara algo sobre los productos que un diseñador vende:

“No a todo mundo le va a gustar, pero a quién le va a gustar, le va a encantar.”

El emprendedor habla del valor de la cultura del país. Lero se enfoca en traducir inspiración local salvadoreña en lenguaje internacional de diseño. “¿Cómo hablarle salvadoreño a un internacional? Ese es nuestro reto ahorita.”

Roberto opina que nunca se debe perder el optimismo. “Para cualquier problema, hay soluciones y es de diseñar nuestras propias oportunidades para poder aprovecharlas.” Asimismo, el creador de Lero hace una invitación a apoyar el diseño y el talento local. “Unidos, vamos a poder crecer.”

Puedes admirar por ti mismo los diseños de Lero en su página de Facebook y en su sitio web oficial. No piedras la oportunidad de encontrar un tesoro en estos productos, que no encontrarás en otro lugar.

Lero: Inspiración local traducida a lenguaje internacional