Ser o no ser Chef

Chef

Ser o no ser Chef. He aquí la cuestión.

Todos hemos utilizado la palabra “Chef” muchas veces en nuestra vida, pero ¿sabemos exactamente lo que significa? ¿La hemos utilizado bien? Hoy quiero contar, desde mi percepción y apreciación, cómo el término chef es utilizado erróneamente en muchas ocasiones.

Muchas de las personas y lugares donde me presento se refieren a mí persona como “Chef”, lo cual me eleva la autoestima pues es un tremendo elogio. De igual forma, cuestiono por qué todo mundo menciona dicho término a las personas que cocinan o que tienen alguna relación con la gastronomía.

En realidad, los casos antes mencionados no se acercan ni un mínimo a su verdadero significado.

Las escuelas de cocina aquí en El Salvador ofrecen en sus programas diplomas de chef cocinero y chef pastelero. Al ver esto, me di a la tarea de hacer un poco de investigación de esta palabra en particular y descubrí cosas interesantes.

Empecemos por la etimología. Viene del bajo latín “capum”, a su vez del latín clásico “caput, capitis”, que significa “cabeza”. La palabra chef existe en francés desde el siglo XII, designando así a la cabeza. En su edición del año 2001, el diccionario de la Real Academia Española toma como extranjerismo puro la palabra francesa chef para designar así al jefe de la cocina de un restaurante.

Se traduce literalmente como “jefe” por lo que era muy usada para nombrar a las personas encargadas en las empresas, sin importar el rubro. A medida fue evolucionando, se comenzó a utilizar en el mundo de la gastronomía donde se conocía por ser la posición máxima a la que un cocinero podía aspirar.

Con esto, se entiende que no todos los cocineros pueden ser chef y que no todos los chef pueden ser gastrónomos.

Si revisan un programa de escuelas de cocina de tradición y prestigio como la Culinary Institute of America o Le Cordon Bleu, encontrarán esto sus programas de estudio, grados y diplomas en Ciencias y Artes Culinarias. Lastimosamente en El Salvador, por cuestiones comerciales y de mercadeo, esto ha ido cambiando poco a poco.

Debido a dicha situación, concluyo con la siguiente verdad relativa:

“Chef” es una camisa que no cualquiera puede llenar.

Es un título de mucho honor y rango, para el cual se requieren muchas cosas. Aparte de tener los conocimientos y ser experto en las artes culinarias, se necesita mucha práctica en la cocina; una amplia experiencia en el ramo, además de poseer gran creatividad. Se necesita conocer de administración, mercadeo, leyes laborales, enología, química, física, geografía, nutrición, historia, productos, tendencias; hasta de psicología del consumidor y administración de personal.

Ser chef es algo más sublime y enaltecedor que no cualquier cocinero podrá algún día llegar a ostentar. Dicho título no puede ser impuesto ni auto nominado, ni lo dan en ninguna escuela de cocina. ¡Debe ser ganado! Se gana a base de arduo trabajo, de habilidades extraordinarias, de sentidos únicos, de conocimientos adquiridos a lo largo de una carrera profesional, de destacadas cualidades humanas y  del respeto de los que componen su área de trabajo. Después de todo, el chef es una figura mentora de los demás.

Ser o no ser “Chef”. He aquí la cuestión.

Agradecimiento: CHEF TO GO. Te invitamos a seguirlo en Facebook.