Al contrario de lo que recorre en el pensamiento popular de las personas, la moda no se trata de un simple rubro superficial y elitista. La moda es parte icónica de la una filosofía de vida y de la visión estética y artística de una persona y su entorno. Por lo tanto, también es una representación simbólica de la esencia que vive dentro de una cultura.
En El Salvador, hay moda. Eso está claro. Hay muchos diseñadores y fotógrafos que se encargan de llevar en alto el nombre del país. Pero hay un problema: Esta moda no representa la cultura del país…en ningún sentido. Por eso me hago la pregunta: ¿Dónde está la moda precolombina?

Si bien es cierto en un nivel internacional, la moda no sería la amalgama de tendencias artísticas y creativas que es hoy en la actualidad si no fuera por algunos de sus precursores como Coco Chanel o Alexander McQueen, quiénes fueron diseñadores de otros países y otras culturas; Francia e Inglaterra respectivamente. Pero esa es justo la cuestión. Al hablar de moda como tal, el público lo relaciona únicamente a pasarelas de marcas grandes y al mundo de glamour de las celebridades y millonarios. Y esto no es así.

La moda existe desde que nació la civilización como tal, desde que nuestros ancestros comenzaron a usar las primeras prendas, ya fueran estas con pieles producto de la caza o con telas hechas a mano. Entonces aquí retomamos el tema de la moda precolombina. Si se supone que la ropa debe ser un reflejo visual de lo que se trata una cultura, entonces: ¿Por qué En El Salvador este factor no existe? ¿Por qué la moda nacional se limita únicamente a la clonación de ideas y conceptos del extranjero?

Sólo hay que entrar a las boutiques para revelar que lo planteado es cierto. En países como China, por ejemplo es el país que más produce copias de moda en el mundo, existe este valor agregado en los diseños específicos que representan la esencia de China como cultura. Existe esa identidad dentro de los bordados finos y en los colores distinguibles en las telas y patrones. Sin irnos tan lejos, en Guatemala existe ese elemento que diferencia lo que es Chapín (Término para decirle a lo que tiene origen Guatemalteco de lo que no lo es). Esos bordados coloridos y específicos con estilo local que le hacen saber al extranjero que lo que compró sólo lo podía conseguir en Guatemala.

Si hablamos de El Salvador, ese algo…ese factor diferenciador hace falta. Es como que una vez que Colón descubrió América, todo lo precolombino desapareció en el territorio salvadoreño. Por eso, hay que analizar: ¿Y qué ocurre con las escuelas de moda en el país? Aquí únicamente existen dos escuelas oficiales: La Academia Runway y La Escuela Mónica Herrera.

La Academia Runway es una escuela que comenzó en el año 2009 y fomenta la filosofía de que el alumno estudie lo que le apasiona. Imparte estudios relacionados al arte: pintura, diseño de moda, maquillaje, fotografía profesional, entre otras especialidades. Por otro lado, La Escuela Mónica Herrera se especializa en todo lo relacionado a las comunicaciones, y dentro de esto se encuentra el curso llamado Fashion Design por Sarah Hernández, donde el propósito es formar al alumno como un profesional en el diseño de modas.

Puede observarse que el propósito de dichas escuelas es incentivar al futuro diseñador de modas a ser original y buscar su propio estilo, lo cual es muy positivo y es una filosofía que nunca debe dejar de implementarse. Sin embargo, hace falta la parte en la que se promueve la búsqueda de inspiración en las propias raíces, en elementos patrióticos; en la cultura salvadoreña.

Algunos dicen que en sí no existe la cultura en El Salvador como tal, pero Es porque no se fomenta, ni se cultiva en la mente de las personas la existencia de cultura local y de pais. Esto es lo que se debe cambiar y el mundo de la moda, con su arte, su búsqueda constante de belleza y amplia visión, representa el espacio ideal para que este aspecto del país, tan descuidado y olvidado en el presente, renazca con el merecido estilo.