Cambios en la política migratoria de Trump

Trump

Desde antes de tomar el mandato, se sabía que con Donald Trump al frente de la nación más poderosa del mundo, los inmigrantes no la iban a tener más fácil. Esta semana, los medios digitales de todo el mundo anunciaron dos importantes cambios en la política migratoria de la nación del norte. Las modificaciones anunciadas tienen tras de sí el recrudecimiento de los objetivos propuestos y al mismo tiempo dejan entrever su carácter disuasivo.

El pasado lunes, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva que –de nueva cuenta- restringe la entrada al país de los inmigrantes de seis países musulmanes que son sospechosos de patrocinar el terrorismo islámico.

Este nuevo decreto restringe por un plazo de noventa días el ingreso de ciudadanos de Yemen, Siria, Somalia, Sudán, Irán y Libia.

Un primer intento de esta orden ejecutiva abarcaba además a Irak, que ha sido eximido del decreto en razón de mejoras sustanciales en sus procedimientos migratorios. Esto conlleva una mayor participación de este país del Oriente Medio en la lucha contra el terrorismo. En el mismo contexto, los inmigrantes de origen sirio tendrán status de refugiados. Sin embargo, el gobierno norteamericano ha manifestado que en este sentido habrá una restricción anual para la recepción de refugiados. Concretamente se ha dicho que el límite será de 50,000 personas por año.

No obstante, quienes tengan su tarjeta de residencia y visas en regla no se verán afectados por la orden ejecutiva. Al tiempo que este nuevo mandato presidencial entre en vigor, le será restituida la visa a los viajeros de estos países que la tengan en regla y hayan sido afectados por el decreto de enero.

Trump e inmigrantes

Por otro lado, se ha dejado entrever que los cambios cuanto a inmigración no se limitan a las personas de origen musulmán. A través del secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, se ha dado a conocer que en tanto familias enteras crucen de manera ilegal la frontera sur, los padres serán separados de sus hijos mientras duren los procedimientos legales al respecto. Con ello se pretende desalentar a los inmigrantes ilegales de intentar entrar al país.

Mientras dure esta fase, los niños serán entregados a parientes que residan en los Estados Unidos, hogares sustitutos o al Departamento de Salud y Servicios Humanos para sus cuidados. El secretario Kelly garantizó que los niños estarán en manos muy capaces y recibirán un trato humanitario mientras se decida su situación migratoria y la de sus familiares,  “A los niños los trataríamos bien, mientras nos ocupamos de sus padres”.

“Tenemos una tremenda experiencia lidiando con menores no acompañados”, aseguró.

Estas nuevas medidas han despertado todo tipo de reacciones contrarias a las mismas. En el caso de los inmigrantes latinos, se critica que los hijos sean separados de sus padres pues esto se considera inhumano. Del mismo modo, la restricción para los viajeros musulmanes abona a estereotipos racistas. Si bien es cierto que en un caso, se garantiza un trato humanamente aceptable a los menores de edad, y en el otro la restricción tiene un plazo relativamente corto.

Ambas medidas estigmatizan a estas comunidades.

Como tiro de gracia a los inmigrantes de distinto origen, en el contexto de estas nuevas políticas se dio un curioso incidente. El secretario de vivienda, Ben Carson, en su primer acto público en el cargo emitió unas desafortunadas declaraciones en las que compara a los inmigrantes modernos con los esclavos que fueron traídos a Norteamérica durante el tiempo de la colonia británica. “Había otros inmigrantes que vinieron aquí en las bodegas de barcos de esclavos, que trabajaron incluso más horas e incluso más por menos”, refirió el funcionario sin reparar en que los esclavos fueron traídos a trabajar en contra de su voluntad y sin derechos mínimos.

La administración republicana bajo el mando de Donald Trump no parece tener definido exactamente el modo como abordará el problema de la inmigración.

Antes de cumplir tres meses de mandato, no tiene una estrategia firme e integral.

Sin embargo, lo que está claro es el rumbo por el que quieren llevarse las cosas; el cual tiene un muy marcado matiz racista que contrasta con la imagen internacional de este país.

Aunque el objetivo principal continúa intacto, es de hacer notar que el decreto reciente es el resultado de modificaciones propuestas por jueces federales de todo Estados Unidos ante el descontento ciudadano. Con esto, queda demostrado que tales propuestas no podrán llevarse a cabo sin oposición.

Fuentes:

Clarin:México: Donald Trump busca separar a las madres de sus hijos cuando crucen ilegalmente la frontera.

20 minutos: Un ministro de Donald Trump desata la polémica al comparar a los esclavos con los inmigrantes.

Nación: Donald Trump firma nuevo decreto que bloquea migración desde seis países musulmanes.

Compartir
Artículo anterior20 años de revolución con Utena
Artículo siguiente¿Son los Smarphones malos para los niños?
Licenciado en Economía por la Universidad de El Salvador graduado en 2015 y redactor de El Target.com Apasionado de la cultura japonesa y las artes marciales, gusta de coleccionar objetos, escuchar música, jugar Videojuegos y ver Anime.